Carbondale's community connector

Valley Settlement cuenta con liderazgo femenino

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Traducción por Jacquelinne Castro

Maria Tarajano Rodman fue traída a los Estados Unidos cuando tenía cuatro años de edad. Ella recuerda vívidamente a su madre ponerse de rodillas para darle un beso a su tierra natal por última vez antes de abordar el avión. Algo en su madre sabía que no regresaría por el resto de su vida. Ya sea un recuerdo de Rodman misma o implantado con la repetición de la historia, las experiencias vividas al inmigrar han profundamente informado sus decisiones, y más recientemente para servir como la siguiente directora ejecutiva de Valley Settlement.
Al llegar al valle de Roaring Fork desde Farmington, New Mexico, Rodman rápidamente confirma que se ha encontrado con su trabajo soñado y está “saltando de su cama hacia el trabajo.” Previamente, ella sirvió como CEO del Boys & Girls Club of Farmington (club de niños y niñas de Farmington), una organización que se enfoca en fortalecer a personas jóvenes a realizar sus potenciales como ciudadanos productivos, responsables y bondadosos. Ella cree en el valor de la comunidad y anticipa que esta será la última parte de su carrera.
La misión de Valley Settlement, mejorar la vida de inmigrantes locales, se alinea con el propio deseo de Rodman de reciprocar los valores que ayudaron a su propia familia a encontrar un hogar en un país extranjero. Sus padres a menudo le decían al crecer, “cuando llegamos, fuimos apoyados. Fuiste apoyada. Lo que sea que llegues a hacer, por favor busca una manera para ser de ayuda.”
En junio del 2020, la corte suprema decidió en contra de finalizar la póliza de Deferred Action for Childhood Arrivals (DACA) establecida por la administración de Obama en el 2012. Esta decisión se sintió muy emocional para Rodman, inspirándola más a trabajar en servicio a las familias inmigrantes. Sabiendo esto, su esposo vio un anuncio de empleo por Valley Settlement y le informó rápidamente. Rodman envió su aplicación y la “belleza transcurrió.” El proceso de la entrevista reflejaba sus propios valores: inclusiva, exhaustiva y con un énfasis en la conversación.
La unión de Rodman con Valley Settlement coincide con la organización sin fines de lucro, la cual comenzó como un proyecto de Manaus en el 2011, reubicando desde Third Street Center en Carbondale al edificio de U.S. Bank en Glenwood Springs. La movida localiza a Valley Settlement más centralmente dentro de su área de servicio y más cerca de una ruta de bus. Sin embargo, la organización continuará operando a través del área con programas móviles y remotos.
Valley Settlement ofrece seis programas primarios, variablemente impactados por COVID:
El Programa de Padre Mentor, entrenando padres para servir en escuelas locales, fue puesta en espera y planea resumir en el otoño.
El preescolar móvil El Busecito se ha pasado por Internet, sirviendo casi 100 preescolares dos veces por semana.
Aprendiendo con Amor les enseña habilidades a padres e infantes así como rutinas, fomentando bienestar social y emocional, y lenguaje y números.
Familia, Amigos, y Vecinos, diseñado para aliviar desafíos de cuidado infantil en el Valle Roaring Fork, desarrolla una red de proveedores de cuidado informales con un programa de entrenamiento de dos años.
Aprendizaje para Toda la Vida se enfoca en educación de adultos con temas como literatura de computadora, inglés y matemáticas.
Y por último, Alma es un grupo de ayuda de salud mental para mujeres embarazadas y madres de niñes pequeñes.
Como una organización de abogacía y de confianza, Valley Settlement presenció directamente discrepancias presentadas por COVID, con la comunidad demográfica “hispana o latina” resultando positiva a un ritmo desproporcionadamente alto comparado con su porcentaje de la población general.
Mientras tanto, los impactos socioeconómicos de cierres, restricciones, y falta de acceso a ayuda gubernamental también han empeorado condiciones de desigualdad.
En respuesta, parte del nuevo trabajo de Rodman será expandir la misión de Valley Settlement con nuevos programas. Este proceso comenzará con sesiones de escucha con la comunidad planeadas para el 2021. Hasta ahora, se ha alegrado en “aprender cómo un estudiante” de las empleadas y voluntarias de Valley Settlement. Ella describe al equipo empleado por la organización como “25 mujeres asombrosas,” continuando, “Ellas ya son líderes, solo necesitamos apoyar.”
En el 2006 y 2009, Rodman regresó a Cuba con su padre. Su madre, fiel a la intuición, ya había fallecido antes de tener la oportunidad de regresar. Rodman pudo ver las manos de su mama en las manos de sus parientes y comprendió el dolor que su familia transitaba. Experimentando la resiliencia de sus padres trabajando por sus sueños, y haberse unido a la fuerza laboral a una edad muy temprana, Rodman creció valorando la educación y comunidad. Entiende de primera mano la necesidad de “hacer juntos, no para” y “ aprender de, abogando con.”

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Tags: #Maria Trajano Rodman #Valley Settlement
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