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Elderberry’s Farm te invita a relajarte

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Traducción por Dolores Duarte

A medida que el año 2021 entra en su cuarto trimestre, muchas personas han sobrepasado su umbral de estrés, y ¿quién sabe lo que podría ocurrir a continuación? No temas, la naturaleza tiene una cura, y Elderberry’s Farm, situada bajo el Monte Lamborn en Paonia, invita a todo el mundo a disfrutar a principios de octubre de una renovación otoñal, lejos de sus problemas.
“La cura de la naturaleza es con la intención de restablecer nuestras señales bioquímicas”, dijo Lisa Ganora a The Sopris Sun. Ella fundó la Colorado School of Clinical Herbalism en Boulder, donde sigue enseñando, y estableció Elderberry’s en 2017 como un hogar para retiros y talleres.
El término “cura de la naturaleza”, explicó, proviene del alemán y describe las prácticas basadas en la tierra y los elementos que surgieron de forma independiente en culturas de todo el mundo, incluyendo la medicina china y las tradiciones ayurvédicas de la India. La civilización occidental, a su juicio, se desconectó de esta herencia en gran medida durante la persecución de las llamadas “brujas” – también conocidas como curanderas de la tierra – en los siglos XIV y XV.
Sin embargo, los hilos del indigenismo europeo persistieron. A través del continente, los campesinos mantuvieron viva la sabiduría ancestral y, en el siglo XVIII, un movimiento cultural inspiró a personajes como el filósofo Jean-Jacques Rousseau y el compositor Ludwig van Beethoven. “Hubo quienes se dieron cuenta de que la sociedad estaba haciendo algo poco sano con la urbanización”, explica Ganora.
El sacerdote católico alemán del siglo XIX, Sebastian Kneipp, es tal vez el que más crédito tiene por devolver un lugar a la medicina naturista en Europa. Según explicó Ganora, Kneipp procedía de una familia campesina con una madre que practicaba la herbolaria. Enfrentado a tomar entre dos caminos para su movilidad social, ya fuera el ejército o el sacerdocio, el joven Kneipp optó por este último. Sus investigaciones sobre la curación llevaron al padre Kneipp a profesar los beneficios de la hidroterapia, utilizando el agua fría para ejercitar el sistema nervioso linfático y estimular la inmunidad.
Más tarde, a principios del siglo XX, el Dr. Henry Lindlahr, al que Ganora se refirió como un “tremendo químico”, literalmente escribió el libro llamado – La cura de la naturaleza – “en una época en la que el sistema médico, las leyes y las licencias eran menos monopolistas”, dijo Ganora. Lindlahr fomentó la alimentación sana e hizo hincapié en que los síntomas son mensajes de desequilibrio que ayudan a discernir las causas fundamentales de la enfermedad.
“Para tener una salud óptima, tenemos que restablecer el respeto por el funcionamiento de nuestro cuerpo y la naturaleza en conjunto”, dijo Ganora. Hay muchas cosas en la vida moderna que confunden los patrones del cuerpo: las pantallas de luz azul que revolotean hasta altas horas de la noche, las largas horas sentados, los alimentos altamente procesados y las dosis masivas de cafeína para mantenernos productivos. Y luego está la alarma del despertador: “¿Qué tal empezar el día con una sacudida cordial?”.
Toda esa alteración de nuestro sistema nervioso, con el tiempo, contribuye sin duda a un estrés endémico que impide que nuestro cuerpo se relaje por completo. Relajar el sistema nervioso es esencial para la capacidad natural del cuerpo de curarse.
Teniendo en cuenta la interconexión de todas las cosas, los desequilibrios dañinos en el interior de las personas también se están extendiendo al medio ambiente. “El cambio climático es un síntoma de desconexión”, afirma Ganora. “Estamos muy desconectados de las consecuencias de nuestro estilo de vida”. Describió el bote de la basura y la percepción de que lo que ya no se quiere simplemente desaparece. “Estamos entrenados para no pensar en estas cosas”.
“Es este significativo momento de elegir”, dijo Ganora. “Se trata de reclamar nuestra parte en la naturaleza. Tenemos que ser vigilantes”.
El restablecimiento de cinco días en Elderberry’s enseñará a la gente a mirar primero cómo están viviendo, luego sus elecciones de alimentos y, por último, cómo las hierbas pueden ser utilizadas como “la cereza del pastel”. Las hierbas pueden ayudar a la gente a adaptarse, dijo Ganora, pero primero hay que abordar el estrés subyacente.
El primer paso es armonizar con los ciclos de la naturaleza. Esto se conseguirá saludando al sol cuando salga en el cielo, caminando descalzo por el barro y, en general, integrando la reverencia y la alegría. En el retiro también se enseñará a trabajar con la respiración y se incluirá la hidroterapia.
A continuación, comidas nutritivas preparadas con deliciosos ingredientes del Valle North Fork conectarán el cuerpo con el lugar. Como enseñó el médico griego Hipócrates alrededor del año 300 a.C.: “Que tu alimento sea tu medicina”. Además de adaptarse a todas las dietas, se identificarán aliados de hierbas para ajustar la disposición única de cada participante.
“El trabajo consiste en sanar la tierra, tu microbioma, cuerpo, alma, comunidad y relaciones. Para restablecer nuestra fuerza vital”, concluye Ganora. Podría empezar, para ti, en el Elderberry’s Nature Cure Retreat, del 7 al 11 de octubre. También hay una opción de tres días, así como muchas otras de alojamiento, desde acampar hasta alquilar una habitación privada o incluso una casita. Más información en https://www.elderberrysfarm.com/

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Tags: #Dolores Duarte #Elderberry's Farm #historia #salud
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