Carbondale's community connector

Empieza con una linea

Locations: Columns, Español Published

Por Vanessa Porras

En mi último año de la universidad, uno de mis proyectos finales fue crear 100 dibujos de un solo objeto. El año anterior, había hecho 30 dibujos sobre una licuadora. Casi pierdo la razón tratando de llegar a los 30 dibujos. Terminé ese proyecto odiando la licuadora y mis dibujos también. No me sentía inspirada ni motivada. Mi trabajo se sentía como una obligación y cada trazo de lápiz mostraba mi frustración.

  • Aspen Hospital After Hours thumbnail

Sabía que al enfrentarme con la tarea de crear 100 dibujos, tenía que buscar una mejor técnica para mantenerme inspirada durante los meses que me tomaría terminar este proyecto. Toda persona creativa ya sea artista, escritor, diseñador, fotógrafo, etc. se ha enfrentado con el bloqueo creativo. Incluso, en mi experiencia como educadora, la mayoría de mis alumnos adultos se quedan mirando a la hoja blanca sin parpadear y completamente paralizados. Lo primero que les sale de la boca es, “No soy creativo”.

Esta declaración es el bloqueo creativo más grande que existe. Típicamente, nuestro pequeño juez interno no se detiene ahí, sigue insultando nuestro trabajo y a nosotros también. “¡Esto es fatal, es horrible! ¿Que se supone que es eso? ¡Te dije que no servías para esto!”

  • Novus Glass thumbnail

Este pequeño juez es cruel y mata la creatividad, imaginación e inspiración. Nos hace sentir inseguros de nuestras ideas y habilidades. Todos necesitamos un poco de ayuda, pero como dijo el gran Pablo Picasso, “la inspiración existe, pero te tiene que encontrar trabajando”. Como si fuera un músculo, la creatividad es algo que se tiene que ejercer para que pueda florecer la imaginación. Al no artista y al artista con bloqueo creativo, aquí les comparto la técnica que desarrollé para poder crear 100 dibujos.

Antes que nada, necesité despedir al pequeño juez. Suena ridículo, pero antes de empezar con mi trabajo, me senté frente a mis materiales sin la mínima idea de como empezar. Visualicé a este pequeño juez empacando sus maletas y saliendo por la puerta. De esa misma puerta, imaginé que entraba una versión pequeña de mi misma. Imaginé que era ella, y no yo, la que estaba sentada en la mesa con todas esas páginas blancas y todos esos colores. En vez de sentirse agobiada, ella se sentía emocionada con todas las posibilidades.

  • Hometown Tech thumbnail

De niños, todos creamos sin juicio alguno, experimentamos con todo lo que está a nuestra disposición y no nos apegamos al resultado. Le expliqué a la pequeña yo que podía jugar y que no la juzgaría. Este fue un ritual que me ayudó a recordarme que mi trabajo no era realmente mío, era en colaboración con una sabiduría creativa a la cual yo le había prometido completa libertad de expresión. No cuestionaría ni una sola línea, ni un solo color. El elemento de juego hizo que el proceso fuera divertido en vez de estresante.

Si acaso el resultado de una experimentación creativa era completamente desastroso, era importante recordarme que era solo papel y tenía 100 otros. Los materiales pueden ser caros, pero en casi todos los casos siempre hay un remedio. Bob Ross, era un pintor Americano y tenía un show de televisión llamado “The Joy of Painting” (El Placer de Pintar). Una de mis citas favoritas de él es: “pequeños accidentes felices”. Ross transformaba una mancha negra en un árbol o un pájaro volando por los cielos. La creatividad tiene que tener espacio para dictar lo que quiere ser, y tú, como el vehículo que la ayudará a llegar a la fruición, tienes que soltar las riendas del apego.

  • Trudi Watkins thumbnail

La observación es primordial. Tu musa o fuente de inspiración es sumamente importante. En primer lugar, escoger una licuadora fue el peor error que puede haber cometido. Así que para el segundo proyecto escogí una pequeña mariposa. Tenía un significado importante para mi y era algo que realmente admiraba y amaba. Dediqué una gran parte de mi proceso a la observación. Como si fuera una nueva especie que había descubierto, documente a través de colores lo que veía. Empecé a valorar mi trabajo como si fuera un científico haciendo una investigación. Nunca supuse que ya lo sabía todo y siempre encontré algo nuevo.

  • Alpine Bank thumbnail

Arte por Vanessa Porras.

Finalmente, lo más importante fue simplemente empezar. No siempre tenía la motivación o idea de lo que iba hacer. Solo empezaba con una línea. Apelles fue un pintor Griego del cuarto siglo. Una de sus citas más famosas es: “Nulla dies sine linea”, que se traduce a: “Ningún día sin una línea”. Similar a la cita que compartí de Pablo Picasso, todo se reduce a la constancia. Puedes tener los mejores materiales o equipo, pero sin la práctica, el pequeño juez se convierte en un gigante mandón y difícil de complacer. No importa cual sea tu medio artístico preferido. Lo importante es empezar, ya sea una foto, una palabra o una línea.

  • First Bank thumbnail
Tags: #al no artista #arte #Vanessa Porras
  • CMC thumbnail
▲Top
Close